Las características que debe tener el responsable de marketing perfecto

By Viviana Jana In Management, Marketing Directo No comments
Conocer bien su marca es el punto clave de partida 
¿Cómo debe ser el retrato robot del perfecto responsable de marketing? La respuesta a esta pregunta es compleja y por tanto es probable que haya tantas opiniones sobre el tema como personas a las que se pida que respondan a ella.

Aun así, es también probable que ciertos rasgos y ciertas cuestiones se acaben repitiendo en todas ellas. El perfecto responsable de marketing tiene que lograr los mejores resultados para su marca, tiene que ser creativo o debe comprender en qué ligas tienen que jugar sus marcas y sus productos.

Y, además, tiene que tener una cierta serie de características y atributos que harán que su trabajo sea más eficiente, más efectivo y mucho más positivo. Un análisis de Warc se ha centrado en aquellas cuestiones que tienen en común los responsables de marketing y que hacen que sean mucho mejores en su trabajo, que mantengan muchas mejores relaciones con sus partners (como pueden ser las agencias) y que logren mejores resultados para sus marcas.

Conoce la marca

Los marketeros tienen que ser capaces de saber qué posición ocupa su marca, en qué lugar está y qué relación establecen con ella sus consumidores. Tienen que tener muy claro el papel que su marca tiene en las vidas de sus consumidores. Esto es muy importante porque si no se tiene claro este punto salen perjudicados tanto el trabajo creativo como la capacidad para tomar otras decisiones vinculadas con la marca.

Es consciente de la importancia de un buen mensaje

La clave no está además solo en conocer la posición que ocupa la marca, sino en ser capaces también de transmitirlo. Por ello, estos marketeros comprenden cómo un mensaje adecuado es capaz de marcar su relación con los consumidores y sus vínculos con la marca. Este mensaje tiene que ser conciso, estar bien conectado con lo que saben sobre los consumidores, dejar claro cuál es el objetivo de la marca y marcar una dirección clara. Además, tiene que resultar inspirador.

Sabe la importancia de las personas

Y aquí no es solo importante el que sean capaces de comprender que la creatividad es algo muy personal y muy vinculado a las personas que hacen ese trabajo, sino también el que sean capaces de comprender la importancia de las relaciones interpersonales en el equipo. Esto es, un buen gestor en el equipo de marketing es capaz de establecer una relación sólida y buena con el equipo que trabaja en este terreno.

Respeta el trabajo creativo de los demás y no es ‘jefe en exceso’

El punto anterior tiene un efecto en este punto. Un responsable de marketing que es capaz de establecer buenas relaciones personales es capaz de liderar mucho mejor su equipo y evita caer en algunos de los puntos que lastran el trabajo de los trabajadores de marketing. Así, es capaz de dejar que fluyan las ideas y que se haga el trabajo creativo, si poner palos en las ruedas con un exceso de control sobre el trabajo de sus empleados.

Sabe transmitir sus opiniones y sus comentarios

Además, es mucho más transparente y mucho más abierto con sus subordinados. Como apuntan en el análisis de los puntos fuertes de los responsables de marketing, tiene que ser capaz de dar buen feedback a su equipo, feedback que resulte efectivo.

Siente pasión por su trabajo

A eso se suma que su trabajo le gusta y que siente una buena conexión con él. El gran marketero es un apasionado del marketing y del trabajo bien hecho en este entorno, lo que lo posicionará mucho mejor para luchar por su equipo y por las ideas que genera.

Y además será un gestor económico efectivo

La importancia de las ideas y de la creatividad hace que a veces se olviden otros puntos, puntos que no deberían ser olvidados, como es el caso del dinero y la importancia de los presupuestos. Un buen responsable de marketing no permanece ajeno al dinero y a la parte financiera de su trabajo. Es capaz de respetar presupuestos y es capaz también, recuerdan en el análisis, de lograr que todo el mundo sea pagado por su trabajo de un modo justo.